Cinco consejos para aumentar la rentabilidad, el crecimiento y la satisfacción en tus proyectos profesionales
Mejora tu rendimiento con estas ideas para gestionar tu negocio

Tener objetivos sin una buena estrategia es un esfuerzo que no sabes si dará su recompensa. Si quieres aumentar tus beneficios y seguir impulsando tu negocio, te interesa analizar cada aspecto que evita o contribuye a que consigas más ingresos y sigas creciendo. En este artículo, repasaremos qué factores es importante cuidar y cómo trazar un plan que se adapte a tu negocio.

1. Define qué son los beneficios y el crecimiento para ti
No cabe duda de que los beneficios económicos son importantes, especialmente cuando hablamos de la posibilidad de aumentarlos. Los profesionales del diseño y la renovación del hogar se enfrentan a muchos desafíos hoy en día, así que es esencial definir el éxito en algo más que términos financieros. Plantéate ampliar tu definición de beneficios para incluir cualquier tipo de ganancia o ventaja para ti y tu negocio, ya sea tiempo libre para estar con la familia y los amigos, la posibilidad de seguir un ritmo calmado en las épocas de alta demanda o la tranquilidad de contar con un buen sistema de organización que te permita ser eficaz.
Del mismo modo, el crecimiento no tiene por qué consistir en aceptar más proyectos o contratar a más gente. Puede que simplemente quieras pasarte a otra especialidad o área de trabajo en la que te encuentres más a gusto, hacerte cargo de proyectos mejores o aprender habilidades nuevas. Piensa en qué aspectos crees que ayudarían a mejorar tu negocio y tu vida.

2. Lleva un seguimiento detallado de los costes
Tener en cuenta el coste de los materiales y los servicios de los subcontratistas parece una obviedad, pero, en un contexto en el que algunos gastos se están disparando y sabiendo que siempre se escapa alguna cosa, es más importante que nunca asegurarse de contabilizar cada elemento del proyecto. Además del coste de la mano de obra, también es esencial contemplar aumentos en el gasto y retrasos que estén fuera de tu control.
«Ahora tenemos una cláusula que indica que los presupuestos son válidos durante 12 días», explica Tasha Ranieri, de Ranieri Construction. «Compramos los materiales en un plazo de dos días después de la firma del contrato. Cuando surgen cambios inesperados en los precios de los materiales o la mano de obra que están fuera de nuestro control, son los clientes quienes pagan el sobrecoste».
«También añadiría lo importante que es hacer una estimación de gastos precisa desde el punto de vista de los propietarios», dice Bryan Payne, constructor de viviendas en Many Mansions. «Cuando los gastos son muy variables, está bien esperar a enviar la oferta o los precios al cliente en lugar de mandársela en seguida. Invierte unas semanas o un mes en conseguir precios reales de proveedores y subcontratistas en lugar de hacer una estimación. Así podrás explicar a los propietarios cuál será el coste real del proyecto con confianza y sin tener que modificar los pedidos más adelante». Payne también recomienda no usar presupuestos con más de un mes o dos de antigüedad. «Es importante que los costes reflejen el precio actual de los productos, ya que pueden cambiar muy rápido».

3. El tiempo es dinero
«En una industria como la nuestra, cada segundo cuenta», nos explica Taghi Shaw, contratista de Waze Development. «Cuanto más tiempo pasas creando un presupuesto y añadiendo a los clientes a tu sistema, más dinero pierdes». Piensa en qué puedes hacer para reducir el tiempo que dedicas a tareas como:
- Crear presupuestos
- Controlar la facturación
- Comunicarte con los clientes
- Gestionar los pedidos
La tecnología puede convertirse en un aliado esencial para ayudarte a ahorrar tiempo y mejorar tu productividad sin que la curva de aprendizaje sea demasiado elevada. Las herramientas de facturación y colaboración con los clientes de Houzz Pro son muy fáciles de usar y sirven para mucho más que ganar unas horas al día: también evitan que pierdas mensajes, pases información por alto o cometas errores que pueden salirte muy caros.
Ahorrar tiempo en un proyecto mejora directamente tus beneficios, porque cada hora de trabajo que ganáis tu equipo y tú supone menos costes en mano de obra o alquiler de equipos y vehículos, por ejemplo, y podrás dedicarlas a otras actividades que además generan ingresos. Mantener una buena organización supone otra ventaja muy importante: la tranquilidad de que todo esté controlado y preparado. También te permite dar una imagen de profesionalidad que se extienda a cada aspecto del proyecto y al trabajo de quienes colaboran contigo.
La clave está clara para Bryan Payne, de Many Mansions: «Planificación, planificación y más planificación. Asegúrate de tenerlo todo bien atado y de ir siempre un paso por delante: a partir de ahí, irá todo rodado». Hacer un análisis después de cada proyecto te ayudará a organizarte mejor de cara al siguiente para que salga todo a pedir de boca.

4. Analiza cada proyecto al finalizarlo
Aunque repasar a fondo cada paso del proceso cuando has terminado puede llevar bastante tiempo, invertirlo vale la pena. Comprobar qué salió bien y mal puede ayudarte a ahorrarte mucho dinero y disgustos en el futuro, porque sabrás qué aspectos puedes mejorar. Aquí tienes algunas preguntas básicas que puedes hacerte:
- Compara el coste esperado de cada elemento con el coste real. ¿Cómo de precisas fueron tus estimaciones para cada artículo o servicio al contrastarlas con el gasto final del proyecto?
- ¿Surgió algún imprevisto que afectara a la planificación? Si es así, ¿crees que podrías hacer algo para evitar que vuelva a ocurrir?
- ¿La mano de obra que contrataste rindió como esperabas o es hora de buscar nuevas subcontratas?
«Los retrasos a la hora de recibir los materiales son un gran problema ahora mismo. Por eso, no empezamos ningún proyecto hasta que tenemos todos los suministros en la obra. De esa forma, no habrá retrasos imposibles de controlar. Además, los clientes saben desde el principio lo que se han gastado en los materiales, así que no hay sobrecostes inesperados», nos explica Tasha Ranieri, de Ranieri Construction LLC.
«Somos muy transparentes en lo que respecta a las previsiones de tiempo y los costes. Hemos aprendido a limitar las modificaciones en los pedidos al mínimo imprescindible para mantener un control de los gastos y la planificación».

5. Establece objetivos y controla las expectativas
Ahora que ya tienes clara tu idea de lo que son los beneficios y el crecimiento, has trazado un plan para gestionar la fluctuación de los costes, has mejorado tu productividad y te has acostumbrado a analizar los proyectos al terminarlos, puedes crear una estrategia con objetivos y expectativas concretas. Ten en cuenta tanto las metas globales de la empresa y su rendimiento como las de cada empleado que tengas y ofréceles oportunidades para que puedan seguir creciendo y disfrutando con su trabajo.
Si tus objetivos incluyen aumentar los beneficios consiguiendo más proyectos, por ejemplo, puedes crear un plan exhaustivo para mejorar todos estos aspectos:
- Tu presencia en internet
- La imagen de tu marca, el marketing y la publicidad
- La gestión de solicitudes
Houzz Pro puede ayudarte a conseguir las tres cosas con herramientas tan útiles como el creador de páginas web profesionales. Si quieres motivar a tus empleados, puedes marcarles una serie de metas y expectativas a través de evaluaciones formales o informales. Trabaja con ellos para trazar un plan personalizado que los anime a seguir creciendo, si es lo que buscan. Y no olvides intentar que estén alineados con la misión de tu marca, sus valores y sus principios.
«Si habláis de vuestra forma de hacer negocios y crear presupuestos, gestionar los procesos, los plazos y otros aspectos similares y os entendéis bien, es que la cosa va bien encaminada», afirma Payne, «pero es muy importante que les expliques qué valoras tú a la hora de gestionar tu negocio, porque a su vez lo será también para los clientes». En otras palabras: asegúrate de que las expectativas de los empleados y proveedores a los que contrates estén alineadas con los objetivos de tu empresa y las necesidades de los clientes.
Si te planificas bien, cuentas con el equipo adecuado y usas Houzz Pro para sacar el máximo partido a tu tiempo, estarás en el camino correcto para conseguir más beneficios y seguir creciendo, sin importar qué signifique eso para ti.











