Cinco consejos para evitar los errores en la obra y mejorar tus relaciones laborales
Un grupo de profesionales de la industria nos descubre sus estrategias y trucos para colaborar, cometer menos fallos y triunfar

Los profesionales de los negocios de renovación y diseño saben que la herramienta más importante para que los proyectos sean un éxito es el trabajo en equipo. Aunar a personas de disciplinas y ámbitos diversos exige una gran capacidad de colaboración y es la clave para que el trabajo salga adelante sin contratiempos y de forma eficaz.
Si aplicas el enfoque adecuado, no solo mejorarás tu productividad y evitarás errores en la obra que obliguen a rehacer parte del trabajo: también cultivarás relaciones duraderas y harás que el proceso sea más agradable para todo el mundo. Sigue leyendo para descubrir algunos consejos útiles de profesionales de la industria que han hecho un arte de la comunicación, evitando problemas y consiguiendo que cada proyecto siga su curso según lo planeado.

1. Evita la falta de comunicación desde el principio
Nada afecta más al trabajo diario que una mala comunicación. Cuando las personas que forman parte de un equipo no cuidan la forma en la que intercambian información e impresiones, no solo aumenta el riesgo de cometer fallos y de que se produzcan retrasos en los proyectos: también puede hacer que las herramientas no se usen correctamente, que se produzcan daños en la vivienda o, en el peor de los casos, incluso que haya lesiones graves.
Para David Spetrino, de PBC Design + Build, la falta de comunicación es uno de los problemas más habituales y que más quejas genera en cualquier proyecto. Nos explica que presencia a diario errores que se podrían haber evitado porque la información correcta no llega hasta quien está haciendo el trabajo sobre el terreno. «La persona al frente de la obra se reúne con la subcontrata, que cree haber entendido las expectativas, y a su vez delega el trabajo en quien se encarga de hacer la instalación, pero, al llegar a este punto, no cuenta con los datos adecuados y se hace mal», nos cuenta. En otras palabras, muchas obras se convierten en una especie de teléfono escacharrado y, como es de esperar en estos casos, los resultados no son buenos.
Para evitar este tipo de deficiencias que causan gastos innecesarios, Spetrino recomienda empezar a colaborar en la etapa de planificación del proyecto. De esta forma, la persona que se encarga del trabajo in situ estará presente en las primeras conversaciones: «No siempre es fácil conseguir esta clase de comunicación, pero coordinar bien el trabajo desde el principio acaba siendo mucho más barato y sencillo». Hacer partícipe a todo tu equipo desde las primeras etapas de planificación permite que todo el mundo parta del mismo punto, deja claro cómo será el proyecto y os ayudará a tomar las decisiones más adecuadas y rehacer menos partes del trabajo a la larga.

2. Demuestra un liderazgo sólido para mejorar la calidad final
Como persona a cargo del negocio, tu actitud y tus decisiones pueden marcar las expectativas del proyecto sin que digas una sola palabra. Así lo explica Mike Biestek, contratista a cargo de Remodeling Right: «Incluso los detalles más ínfimos cuentan cuando estás al frente de un proyecto. Por ejemplo, si en cuanto entras en la obra te pones el casco, el resto también lo hará». Quienes tienen la habilidad para liderar y gestionar equipos entienden perfectamente que las personas con las que trabajas son más propensas a respetarte y seguir tu ejemplo cuando cumples las mismas normas y exigencias que les planteas a ellas.
Además, mostrar tu solvencia como líder también puede llevarte a mejorar la productividad. Para David Spetrino, el primer paso es intentar entender perfectamente cuál es la clave para que tu equipo trabaje a gusto y dé lo mejor de sí mismo: «Cuando diriges a otras personas, debes tener claro que no todo el mundo se comunica o comparte información de la misma manera. Mi forma de expresar o de entender un mensaje puede ser diametralmente distinta a la del diseñador, la jefa de obra o el instalador con el que trabajo, y eso puede llevar a malentendidos a la hora de comprender el concepto final. Algo tan simple como pedir a las personas con las que colaboras que te repitan lo que les has explicado puede marcar la diferencia». Este tipo de líderes que están en contacto continuo con su equipo para hablar sobre cómo progresa el proyecto y fomentar la cooperación suelen ayudar a que el proceso sea más sencillo para todas las personas implicadas en él.
Aplicar un enfoque centrado en la comunicación no solo ayuda a mejorar la calidad final, sino que hace que la colaboración sea más agradable para todo el mundo, como explica Mike Biestek: «A veces creo que soy algo así como un mentor para algunas de las personas que trabajan conmigo. Es algo que me hace sentir bien y me da un propósito. Llevar a alguien de la mano y enseñarle algo que nadie más le había explicado antes es edificante». Si fomentas un ambiente en el que la gente se sienta a gusto haciendo preguntas y aprendiendo cosas nuevas sobre la marcha, todo serán ventajas (¡también para tus clientes!). Además, nunca está de más tener buena comunicación con cada persona que forma parte de tu equipo: te ayudará a saber que tienes en quién confiar no solo para el proyecto que tengas entre manos, sino de cara a futuros trabajos.

4. Invierte en herramientas de colaboración digitales
En los últimos años, la tecnología ha desempeñado un papel crucial a la hora de mejorar la comunicación y la colaboración en el sector de la construcción. Cada vez más profesionales recurren a programas de gestión integral como Houzz Pro para garantizar que ingenieros, subcontratas, proveedores y trabajadores de la obra estén siempre al día de todos los cambios. Este tipo de herramientas hacen que el proceso sea más cómodo y sencillo para todo el mundo y que cada persona involucrada en el proyecto tenga acceso directo a todos los datos necesarios.
La tecnología permite que cualquiera pueda hacer un seguimiento de las decisiones más importantes, las tareas pendientes y las actualizaciones diarias sobre el progreso de la obra, desde las primeras etapas de planificación hasta los retoques finales, todo desde un mismo lugar. Al reunir a cada parte implicada en una sola plataforma sencilla y fácil de usar desde cualquier dispositivo móvil, los profesionales del sector pueden mantener el caos a raya y hacer controles de calidad, mejorar los procesos y evitar rehacer partes del trabajo.

5. Celebrad vuestros éxitos
Los proyectos de construcción pueden ser duros. Los días se alargan, surgen complicaciones y, a veces, llegas a sentir que son una tarea interminable. Por eso, es muy importante que te pares a disfrutar de un trabajo bien hecho cuando todo esté listo y que lo celebres con tu equipo. Al fin y al cabo, ninguna obra sale adelante con el esfuerzo de una sola persona. Reconocer la labor de tu equipo puede tener un efecto importantísimo en la satisfacción que sienten quienes trabajan para ti, ayudarte a retener talento y mantener la motivación. Es el momento de darles espacio para celebrar sus logros, reconocerles el mérito y esperar con confianza al siguiente proyecto.
Para mantener ese espíritu de cooperación, puedes hacer fotos profesionales de los proyectos terminados y un retrato en grupo de todo el equipo. Compártelas y añade un mensaje positivo en tus redes sociales mencionando a todas las personas con las que has colaborado. Compartir el mérito ayuda a animar a la gente casi tanto como el pago que recibirán por su trabajo. También puedes mostrarles tu agradecimiento elogiando en persona su labor, celebrando una fiesta o teniendo cualquier otro gesto que sepas que van a apreciar. Hagas lo que hagas, lo más importante es mantener ese buen ambiente y las ganas de colaborar hasta el último momento. Incluso aunque el proyecto haya acabado, dedicar un tiempo a apreciar el esfuerzo que habéis hecho y analizar qué aspectos del trabajo en equipo han evitado fallos comunes te ayudará a mejorar la comunicación y la organización de cara al futuro. Saboread el éxito y preparaos para seguir triunfando. ¡Os lo habéis ganado!













